PIRATERÍA
Nos gustaría explicar nuestra posición
con respecto a la piratería.
La copia ilegal de música ha existido desde
que se inventó el grabador de casetes. Hasta hace no muchos años,
la única manera que tenían los amantes de la música
que querían escuchar la mayor cantidad posible de grupos y discos
que entraban (o no) en sus estilos preferidos, era pedir cintas y/o
originales a amistades suyas para grabarse una cinta y poder escucharla
una y otra vez para, finalmente, decantarse por comprarse el original,
conservar esa cinta o borrar su contenido.
Ello, a todas luces ilegal, parecía no afectar
a las compañías discográficas puesto que las fuentes
de las que se nutrían los "piratas" se limitaba a sus
amistades. No solo eso, si no que la calidad de la cinta de casete no
igualaría nunca la calidad de un original.
Pero todo cambió con la tecnología.
Las grabadoras de CD, internet y el formato MP3 se encargarían
de cambiar la manera como el "pirata" copiaba el contenido
musical de los originales.
Ahora bien. Querríamos separar lo que en
la actualidad se considera un "pirata" en dos tipos bien diferenciados.
1. El pirata tradicional: Muchos
de los usuarios de ordenador actuales, simplemente hacen exactamente
lo mismo que aquéllos "piratas" de antaño
(los cuales, recordemos, no molestaban a la industria discográfica),
sólo que mejorado. Si cambiamos la vetusta cinta por el CD
grabable, lo que se obtiene es una copia exacta del CD original con
las mismas ventajas de compatibilidad, durabilidad y calidad.
Además, la fuente de la que obtiene la información susceptible
de ser grabada ha cambiado y ahora ya no se reduce a un círculo
más o menos cerrado de amistades, si no que, literalmente y
gracias a internet, todo el mundo puede proporcionarle esos contenidos.
Y por si eso fuera poco, la compresión MP3 facilita el intercambio
de archivos de música con una calidad sobresaliente.
Queremos subrayar, sin embargo, que aunque haya
mejorado el sistema para "piratear" la música, el
pirata tradicional busca lo mismo que buscaba el pirata de antaño,
y no es más que "probar antes de comprar" gastándose
lo mínimo y sin ánimo de lucro.
2. El pirata profesional:
Las nuevas tecnologías han facilitado la aparición de
estos piratas que, mediante la tecnología anteriormente comentada,
pero a gran escala, venden esas copias ilegales a bajo precio y con
ánimo de lucro. Además, suelen "fichar" a
personas desfavorecidas socialmente para vender sus productos en la
calle. Este tipo de pirata (generalmente son grupos organizados) invierten
poco y ganan mucho. No pagan permisos, impuestos, derechos ni sueldos.
Esa gente es la que en realidad debería preocupar a las autoridades
policiales y a la industria discográfica.
Metal 4 All apoya sin paliativos el primer caso
de los dos relatados, por ser la manera en que siempre se ha hecho,
en la que no se daña la industria y en el que la gente puede
disfrutar de más donde elegir. Creemos, sinceramente, que con
esta manera de actuar, quien gana no sólo es el "pirata"
si no también las compañías discográficas,
puesto que de ese modo se conocen artistas y discos que de ninguna otra
manera se conocerían.
Por otro lado, también queremos denunciar,
sin ningún tipo de dudas, al segundo tipo de "pirata"
por que entendemos que, el que trabaja, ya sea de productor, músico,
vendedor, etc... tiene derecho a ganarse la vida de esa manera.
Por último, reseñar que la piratería
profesional no es más que un efecto de una acción. No
se puede buscar la razón por la cual ese tipo de grabaciones
fraudulentas triunfan por doquier, sin pararse a pensar que se venden
a una tercera (o cuarta) parte del precio del original en las tiendas.
La industria discográfica, en lugar de disminuir el precio de
su producto para intentar hacer frente al conocido "top manta",
se dedica a aumentar el precio de venta al público manteniendo
e incluso aumentado su margen de beneficios para compensar las pérdidas
producidas por la copia ilegal. Si embargo, parece lógico pensar
que si los originales se vendieran a mitad de precio, probablemente
venderían más del doble por el valor añadido que
supone adquirir este tipo de productos por los canales convencionales.
Esto es, con extras, libretos y garantías de devolución
y/o cambio.
Por tanto, Metal 4 All se posiciona:
- En contra de las mafias de piratería
musical.
- Apoyando el intercambio de ficheros vía internet y su grabación
por particulares sin ánimo de lucro
- Denunciando una pésima política de precios por parte
de la industria discográfica que no hace más que empujar
a jóvenes sin recursos a adquirir copias ilegales de sus grupos
y cantantes favoritos.