Me llamo Eduardo Garrido, aunque firmo como Zoegaga como homenaje a mi hija que se llama Zoe. Me parece que soy el abuelote del staff ya que nací pocos días antes de que Deep Purple grabaran su famoso “Made in Japan”, pero en este caso ocurrió en Valencia, así que estoy a punto de cumplir 36. Soy funcionario del Ayuntamiento de Valencia y por ello no me leeréis muchas quejas.
Mis inicios musicales no fueron muy roqueros que digamos ya que mis grupos de cabecera en los 80, cuando yo era un adolescente pardillo, lo formaban bandas como The Sisters Of Mercy, The Cure, Love & Rockets, The Mission o Alien Sex Fiend, pero entre ellos ya se iban alojando algunas grabaciones cuanto menos curiosas que se convertirían en pequeñas joyas de mi colección con el paso de los años, casos del “Lysergic Emanations” de The Fuzztones, el “A date with Elvis” de The Cramps o el “Ramonesmania” de los Ramones.
Sin embargo todo cambió un radiante día del otoño de 1.987, cuando un compañero de colegio apareció con el vinilo del “Electric” de The Cult. Uaaaauuuu, qué pasada! Menudo impacto. Desde la primera visión del disco, con esas letras tan agresivas, hasta la imponente planta de sus componentes me atrajeron. Inmediatamente se lo pedí y pasó a convertirse en mi disco de cabecera y el que me hizo ir, poco a poco, investigando sonidos más duros.
Tuve una época más punk, donde Sex Pistols , The Exploited o Dead Kennedys ganaron muchas posiciones en mi billboard, pero fue en la universidad donde realmente descubrí un nuevo mundo. Estudié Derecho con mis amigos y nos juntamos con la gente adecuada para abrir nuestras mentes musicales y fue así como me fueron descubriendo a Metallica, Judas Priest, Iron Maiden, WASP, Black Sabbath, Whitesnake, Motörhead y demás iconos del género.
Tuve la suerte de ser muy ceporro con las primeras escuchas obligándome a dar varias a cada grupo y así he podido tener una amplitud de miras bastante superior a lo que yo esperaba. También he de recordar que en esos años se produjo la explosión del sonido Seattle y me pegó muy fuerte con bandas como Alice in Chains, Soundagarden o los primeros Pearl Jam.
El resto es investigación y, sobre todo, junto a mis amigos Pepo y Emilio, escuchar, escuchar y escuchar mucha música.
Ahora soy un gran amante del blues, desde el Delta hasta las actuales maravillas que salen de las guitarras de Joe Bonamassa o Kenny Wayne Shepherd; fan acérrimo del rock clásico deudor de las bases blueseras como casi todo lo que se hizo en los 70; degustador impertérrito del hard rock más poderoso, sí, de ese con cierto toque punk en la actitud y cierto puntazo heavy en el sonido (vamos que me flipan Skid Row o The Cult, pero no puedo con Ratt o Poison); adorador del metal en casi todas sus versiones menos en sus lados industrial (a eso le llaman metal porque les da la gana), power (me tiene hasta los mismísimos) y extremo (cualquiera de sus variedades. El death es el único que me tiene a punto de convencer pero no puedo con las voces guturales).
Como no sé ni tocar el triángulo tenía que matar el gusanillo musical de alguna manera, así que escribía crónicas de los conciertos a los que iba y críticas de los discos que mas me gustaban para un foro en el que estoy metido y cuando me enteré que la web buscaba redactores les envié la crónica que había hecho del concierto de The Cult en Benidorm dentro de la gira de reunión “Return to wild” y como les gustó, pues aquí estamos, intentando dar un punto más roquero a la web.
Además de la música, soy cinéfilo empedernido, lector incansable y forofo del Valencia C.F. desde que tengo 4 años, estoy casado con una mujer cojonuda y tengo una cría de 3 años y medio que es una auténtica pasada.
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