¿ Quién me hubiese dicho a mi un 23 de Junio de 1977 que llegaría a ser un profundo admirador del Heavy Metal? Y lo que es mas comprensible... ¿ Para qué me habrían dicho nada, si no hubiese podido entenderlo?
Si me llamo Alberto es por un simple capricho, ya que de no haber sido así me hubiese llamado José María. El tiempo sigue su curso y va modelando a las personas, que al fin y al cabo, no somos más que simples trozos de mármol dispuestos para ser esculpidos. Cada golpe de cincel va moldeando nuestro talante, nuestro carácter... Hasta que, como toda obra de arte creemos estar terminados, pero en realidad siempre hay algo que mejorar, cambiar o matizar. La verdad es que no sabría definirme... Soy yo, como todo el mundo. Pienso demasiado las cosas. Digamos que en mi cabeza juego al ajedrez con la propia vida: barajo todas las posibilidades, todos los movimientos y en todas sus variantes e intento adelantarme a todas las circunstancias que se me puedan presentar. Supongo que esa es la razón por la que cuando las cosas salen de una forma que yo no he previsto con anterioridad en mi propia mente me invade la decepción.
Es curioso las cosas que uno recuerda y las que no ( Dios mío. Parezco Forest Gump hablando de sus zapatos)... pero hay ciertas imágenes o sonidos que se te quedan grabados en la memoria para siempre y que se recuerdan con total claridad, como si hubiera ocurrido el día anterior, y en cambio han podido pasar años. A veces un simple olor hace que vuelva a tu mente un instante que estaba escondido en lo más profundo de tu mente y no habías vuelto a rememorar desde hacía muchísimo tiempo....
La mente humana es tan compleja...
Si vuelvo la vista atrás en el tiempo hasta situarme en mis días de colegio, me doy cuenta de la cantidad de cosas que he ido dejando atrás y que no logro recordar. Cuando tenía yo nueve o diez años empecé a interesarme por la música de forma digamos, más seria. Mi capacidad para acceder a ésta se reducía a los programas que había en la radio o la televisión. Tarareaba las canciones que estaban de moda de los grupos que entonces copaban los números uno de las listas de los más vendidos; The Commonards, Pet Shop Boys, Madona, A- Ha... las melodías eran muy pegadizas y repiqueteaban en mi cabeza constantemente.
Pero había algo que no terminaba de convencerme en todas esas melodías. No sabía que era, pero había un vacío en ellas que sentía dentro de mi al oírlas y que no sabía describir.
Recuerdo que sentía la necesidad de explorar en el mundo de la música, de ir más allá de lo que oía en la radio o veía en la tele, pero obviamente para un niño de nueve años acceder a esta sólo puede ser de forma muy limitada. Por aquella época se le prestaba algo de atención al Heavy en los medios y un día vi en el telediario que un grupo llamado Scorpions iba a tocar en Madrid... " Scorpions", dije. Me encantó cómo sonaba el nombre al pronunciarlo con mis labios. La noticia iba acompañada con unas imágenes del grupo en directo y me quedé con la boca abierta; Esa música tenía algo que no había visto en mi vida, e intuía que podría ser algo de lo que yo andaba buscando, aunque tras unos segundos, poco pude sacar en claro. Tenía la sensación de haber descubierto lo que andaba buscando, pero tras estar ahí, en mi mente durante unos segundos, había vuelto a desaparecer; parecida a la sensación de querer decirle algo a alguien pero que en ese preciso instante se te va de la cabeza... aún así seguía sin saber describirlo.
Empecé a preguntar en el colegio si alguien conocía a dicho grupo o alguno similar. Los compañeros reaccionaban de la misma forma; "¿ heavy ?. No; eso es una mierda". Todo el mundo me decía lo mismo, pero yo quería comprobarlo. ¡¡¡ Nadie tenía nada y decían que era una mierda sin haberlo siquiera escuchado!!! Mi búsqueda fue infructuosa, hasta que un día fui a casa de mis primos de visita. No tenía nada que perder, de modo que le pregunté a uno de mis primos, que debía rondar los diecisiete años, si el conocía algún grupo de Heavy, que todo el mundo me respondía lo mismo y quería comprobarlo con mis propios oídos. Me comentó que él tenía algo, pero que no me iba a gustar; que era demasiado fuerte para mi. " Me da igual", respondí.
" No tengo nada que perder: si no me gusta sigo buscando, pero al menos quiero estar seguro".
Me llevó al salón, donde tenían la cadena con un tocadiscos en su parte superior. Rebuscó entre los discos y sacó el que estaba buscando. Lo cogió con delicadeza y sacó el vinilo del cartón, lo situó en el giradiscos y comenzó a limpiarlo. Yo mientras observaba la portada. Era muy extraña: había un tipo con el pelo largo y mirada de loco tirado en el suelo, apoyado en su mano izquierda y sujetando un crucifijo con su mano derecha en alto. Lo que más me llamó la atención fue el logotipo del nombre del grupo, de modo que le pregunté a mi primo: " Qué significa Ozzy Osbourne?". Mientras él seguía limpiando la cara B del vinilo me respondió: " No significa nada; es el nombre del cantante".
¿ El grupo se llamaba como el cantante? ¿ Y qué significaba lo que ponía debajo del logotipo? . Era la primera vez que oía algo así, pero preferí no hacer más preguntas. Por aquel entonces yo desconocía que los discos tuviesen un título: mi desconocimiento en materia musical era absoluto...
En ese momento mi primo cogió la aguja del tocadiscos y la acercó a la parte exterior del vinilo. Cuando la situó exactamente donde quería la dejó caer con suavidad... por los altavoces se comenzó a oír un sonido que jamás había escuchado con anterioridad. Era un suave crujido mezclado con diminutas y pequeñas explosiones. De repente empezó a sonar un poderoso órgano de iglesia, pero con un sonido muy acogedor y una melodía increíblemente melancólica a la vez que bonita; Notaba cómo el sonido me rodeaba por completo y me sobrecogía. La melodía era muy inquietante y me di cuenta de que era el prolegómeno de algo muy especial. De repente se hizo un silencio que duró un instante, roto por una solitaria y melancólica voz que decía " Mr. Crowley", a la vez que se le unía una serie de instrumentos que no supe reconocer. No podía moverme, estaba paralizado, escuchando y absorbiendo todo con mis oídos. ¡¡ Era eso!!. ¡¡ eso era lo que le faltaba a la música que había escuchado hasta aquel momento!!. Seguía sin saber qué era exactamente o cómo definirlo, pero lo había encontrado. A mitad de la canción la protagonista empezó a ser una guitarra que hacía una melodía muy compleja y que me resultó enigmática a la vez que extraña...
Una vez concluyó el tema mi primo me pregunto con pocas esperanzas si me había gustado. Le respondí afirmativamente con la boca abierta y él me volvió a hacer la misma pregunta, pero esta vez envuelta en una sonrisa de oreja a oreja que reflejaba incredulidad y sorpresa a la vez.
... En aquel preciso instante supe que había encontrado lo que tanto había estado buscando. Tiempo ha pasado desde entonces y ahora me doy cuenta de que no es sólo un tipo de música, es también una forma de ver la vida y de vivirla. Y tras tantos años intentando encontrar las palabras para describir qué es lo que diferencia a esta de otras músicas, he terminado por desistir de este vano intento por describir con palabras semejante cúmulo de sensaciones a lo largo de toda una vida. Y es curioso, porque he llegado a la conclusión de que para definir semejante abanico de sensaciones, sonidos y vivencias basta con dos palabras: HEAVY METAL. |
1.- Ozzy Osbourne. Mr. Crowly
Nada puedo decir de este tema que no haya intentado expresar con anterioridad en la breve bio |
2.- Metallica - Fight fire with fire espellejo. Marea
Me quedé prendado y paralizado tan sólo con la intro acústica, receptivo y preparado para lo que veía que se avecinaba. En cuanto mis receptores auditivos captaron esa guitarra tan poderosa, me senté y presté atención al 100% de todo lo que me estaba rodeando. |
3.-
Overkill - Time to kill
En una cinta con varios temas sacados de la radio tenía este trallazo, que rebobinaba continuamente para escucharlo una y otra vez. Aunque la producción es un poco "oscura", el grupo suena a la perfección, y es que Overkill es una de las bandas más grandes que he escuchado y sin duda uno de los mejores directos que he visto en la vida, teniendo el placer de disfrutar de su garra en el escenario en cuatro ocasiones: una de ellas eclipsando por completo a un cabeza de cartel como era Rob Halford.
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4.-
Pride and Glory - Sweet Jesus
Mucho he llorado con esta pieza, digna de un "Mozart" del siglo XX/ XXI como es Zakk Wylde. No hay mucho que decir, sólo escucharla.
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5.-
Skid Row - Youth gone wild
Vibrante y salvaje. Así es, y así fue concebida. Creo que no sólo es buena por el hecho de tener una estructura y una melodía cuasi perfectas, sino que es una gran definición de cómo es éste mundo del Heavy Metal. |
6.-
Death - Crystal mountain
Junto a "symbolic" uno de los temas que más me aceleran, sea la circunstancia que sea. Otra vez: "Gracias Chuck". |
7.-
Sodom - The saw is the law
Iba en el coche de mis padres ( y que hasta hace poco ha sido mio) camino de Murcia ( lo que recuerda uno!!!) y empezó a sonar. Recuerdo que el corazón empezó a bombear sangre sin parar, hasta que quedé agotado y atrapado en un coche. Cuando la canción llegó a su fin me invadió una calma absoluta, quedándose mis ojos fijos en un punto sin parpadear... Según mis propios padres me quedé así casi cinco minutos. Después rebobiné la cinta, y vuelta a empezar. |
8.-
Children of Bodom - Downfall
No tengo palabras para definir la sensación que me produce el teclado cuando oigo y reconozco a qué corte del disco pertenece... Se me eriza el bello y comienza a dar vueltas mi cabeza. erpretación. . |
9. -
Twisted Sister - The price
Como ya he dicho, en la sencillez está el gusto. Aquí queda plasmado y reflejado a la perfección. Canciones como esta ansalzan a los músicos y a la música a la que representan. El buen gusto elevado a la enésima potencia.
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10.-
Axel Rudi Pell - Pay the price
No puedo quedarme sin mencionar esta canción, aunque reconozco que tal vez sea injusto dejar muchas otras en el tintero. Pero si Johnny Gioeli es mi cantante favorito, no puedo negarle al menos este pequeño homenaje. Fue el tema elegido para abrir el show en el festival Machina, y ya quedé prendado. Al oír el disco me quedé aún más maravillado con el registro vocal de este Dios de las cuerdas vocales. Para mí inigualable.
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