Desde 1985 comparto con el redactor de esta web JM Tirado: casa, cuarto (no, cama NO), discos, libros, años y experiencia. Nací en el verano de 1985 y empecé escuchando música cuando no sabía ni lo que era una masturbación, por aquellos años en los que el drogata de Kurt Cobain se murió (dejémoslo así) en su bañera: así aprendí lo que era la droga. También empezaba a escuchar aquel mítico “A pelo” de los Platero (R.I.P.): así aprendí lo que era el rock and roll. Ya me faltaba poco para iniciarme totalmente en esto del rock: entonces escuché Extremoduro y aprendí lo que era el semen, el chocho peludo y otras barbaridades. “Sexo, drogas y Rock and Roll”, y además juventud: ¿9 años?
Esos fueron mis primeros pasos, mezclados con cintas de Héroes del Silencio, Reincidentes, Medina Azahara… No tenía ni puta idea de lo que significaban la mayoría de las canciones que escuchaba (lo hacía porque era lo que hacía mi hermano mayor), pero me caló muy hondo el sentimiento rockero que todavía nunca me ha abandonado.
Después llegarían Iron Maiden y el Heavy Metal; Helloween y el Power Metal; Andi Deris y las broncas con los melenudos por manchar el impoluto pedestal de Kiske; Reincidentes y el comunismo; Los Suaves y el desengaño de la realidad (junto con la afirmación interior del comunismo); Savatage y Dark Tranquillity y la apertura musical de los oídos; Deep Purple y MSG y el Hard Rock; Jimi Hendrix y el ROCK; Conan Doyle y las novelas policíacas; Pérez-Reverte y las novelas de aventuras; Julio Cortázar y el cuento; el cuento y mi afición irreprimible por la escritura.
Ahora llevo años con mis amigos, con mi novia, con mis libros, con mi música y con mis ideas: aprendí a no ser de nadie (como diría Joanjo Bosch de Áspid) y a pensar hasta no poder ir más allá. Me tachan de prepotente, y me lo merezco, porque muy a menudo lo parezco, pero aún estoy seguro de que no lo soy. Me gusta escuchar y hablar, me gusta Led Zeppelín, odio la cerveza y el whiskey, me gusta el fútbol (jugar, pero no verlo por la tele; ni tampoco siento afición por ningún equipo), no me gusta la jodida universidad (y menos aún la carrera de Traducción e Interpretación, a la que estaré atado los próximos años) y me mostraba reticente a Internet hasta que tuve mi ADSL. Comencé por putear la página donde estaba mi hermano escribiendo, hasta que me cogieron manía (no iba tan en serio…) y como no conseguí destrozarles la moral pues me uní a ellos para compartir visiones sobre la música y todo lo que interesara a este gente que se estaba currando un sitio web tan meritorio.
No sé lo que me deparará el futuro ni me interesa demasiado, prefiero pensar que mañana seguiré formándome a mí mismo como librepensador (mi mayor reto en la vida), que tendré amigos con los que hablar (espero que sean los mismos), peludos con los que hacer headbanging (espero que cada vez sean más), discos para disfrutar de buena música (espero que cada vez sean más baratos), papeles y bolígrafos para escribirme y escribirlo todo, libros para encerrarme en mi mismo (Si me escapo id a buscarme cualquier día, eso sí, donde quede alguna flor y no haya policía) y mi novia para encontrarme a mi mismo.
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