9- LABERINTO DE PROBLEMAS

No teníamos ni un duro para la comida, así que comprábamos dos pollos al ast a 5 $. Ese era nuestro menú diario, así que imagínate: dos pollos para cuatro tíos al día es muy poco – Marc Pagés

El tiempo que separa octubre del ‘91 con enero del ‘92 fue un período intenso para el cuarteto catalán, a pesar de mantenerse alejados de los escenarios y del estudio. Son días de duros ensayos en el local, con tal de acoplar a la perfección a Marc y Julián a Legion, a pesar del rotundo éxito que supuso ese primer contacto con el público en el Monsters Of Rock de Barcelona. Es así, como a base de machacar sus viejas canciones, van apareciendo sobre la marcha nuevas ideas que terminan convirtiéndose en nuevas composiciones. Trabajando sin presiones de ningún tipo, el cuarteto elabora en dos meses exactos cerca de una decena de temas que terminarían por formar parte del tercer disco de Legion, y con ellas bajo el brazo, empiezan a tramitar la grabación de ese nuevo trabajo.

Pese a todos los acontecimientos negativos que habían rodeado al grupo en los últimos meses (problemas económicos y la marcha de Kisko y Pep, principalmente), la moral del grupo en estos momentos era altísima, al igual que el entusiasmo que provoca el saber que el viejo dicho de que ‘ a la tercera va la vencida ' es más que posible. Tanto ellos como su misma discográfica pretendían dar el pelotazo definitivo con un nuevo disco, en vistas de la fantástica acogida que obtuvo “Mind Training” (que por entonces llevaba vendidas más de 20.000 copias); por eso mismo, se le asigna al cuarteto un presupuesto mayor para afrontar la grabación de dicho álbum. A estas alturas, la aventura que habían emprendido años atrás había dejado de ser un juego, y por ello, si se quería ganar, había que apostar fuerte.

Gracias a esa mayor inversión (en la que el grupo llega a poner 400.000 pesetas de su bolsillo), Legion se desquitan del sueño frustrado de su anterior disco y consiguen salir de España para grabar. El lugar elegido son los prestigiosos Morrisound Recording Studios de Tampa (Florida), por donde ya habían pasado infinidad de leyendas del Metal Extremo, desde Sepultura, a Death o Cannibal Corpse, por poner unos cuantos ejemplos. El cuarteto llega ahí a finales de marzo de 1992, y quedan asombrados desde el primer momento por el ambiente de trabajo que encuentran, sin duda radicalmente contrario al que se podía encontrar en España. Jonathan: “ ¡Ha sido algo alucinante! Aquí podemos trabajar con una mesa de mezclas de 200 millones de pesetas, aquí todo va por ordenador .

Aunque en los planes iniciales del cuarteto estaba previsto trabajar con el reputado Scott Burns, finalmente contarán como productor al no menos emblemático Tom Morris, conocido también por su trabajo con grupos como Kreator o los españoles Hamlet, tiempo después; sin ir más lejos, cuando Legion llegaron a EEUU, estaba finalizando las mezclas de “Mental Vortex” de Coroner. De él, Jonathan decía lo siguiente en una entrevista de la época: “ Tom (Morris) es un tipo encantador, muy majo; con él da gusto trabajar, por que nunca suele perder los nervios (...) Nosotros fuimos el primer grupo español que grabó ahí, en esos estudios, y tanto él como el personal de los estudios estaban algo alucinados (...) El “Mind Training” se fue a la mierda por culpa del productor. Con Tom no hubo ningún problema a la hora de grabar el disco. Aquí, en España, todos los productores se creen más importantes que los grupos; en cambio, allí, en Florida, nos sentíamos como estrellas. ¡Hasta nos cambiaban los cables de las guitarras!” . Julián Ross: “ La experiencia en los Morrisound Recordins fue alucinante, pero ahí no se nos regaló nada. El disco contaba con un presupuesto bastante limitado, y el ir a Florida fue en parte una apuesta personal, ya que después de dos grabaciones que por problemas de producción no sonaban demasiado bien, ahora no se iba a grabar nada que no nos convenciera . Marc: “Después de la nefasta experiencia con el “Mind Training”, había que grabar un disco en condiciones. Fuimos a la discográfica, y empezamos a mirar estudios en España y fuera de ella. Había dos que en especial nos interesaban: los Fantasy Studios de Los Angeles, donde habían grabado Forbidden o Testament, entre otros, y los Morrisound Studios de Florida, la cuna del Death Metal. Nos decantamos finalmente por los Morrisound: queríamos contar en un principio con Scott Burns, pero no estaba disponible, así que el dueño de los estudios, Tom Morris, hizo de productor. Teníamos un presupuesto decente, pero no el suficiente, así que el grupo puso pasta de su propio bolsillo para poder realizar este sueño. Llegamos a los susodichos estudios y flipamos con la profesionalidad, la entrega, la simpatía, y el buen rollo que nos ofrecieron todos y cada uno de los habitantes del estudio. Teníamos un sitio para dormir y un coche para llegar al estudio (pagar el estudio, el avión, la casa y el transporte había fundido el presupuesto), pero ni un duro para la comida, así que comprábamos dos pollos al ast a 5 $. Ese era nuestro menú diario, así que imagínate: dos pollos para cuatro tíos al día es muy poco. Un día, en el Morrisound, nos dieron dos bolsas llenas de comida, ¡porque nos veían muertos de hambre! Entrábamos a las 10 de la mañana en el estudio, y salíamos a las 10 de la noche: nos tirábamos el día entero ahí dentro, por lo que el proceso se hizo muy, muy largo. De noche, algunas veces, casi siempre, nos íbamos a tomar algunas cervezas a los baretos rockeros de la zona; siempre conseguimos rascar algún dolar para ir a tomar alguna copa” .

Las grabaciones del nuevo álbum, “Labyrinth Of Problems”, se llevaron a cabo en abril de 1992, concretamente del 9 al 30 de dicho mes; esta experiencia en EEUU sirvió a Legion para abrirse al mundo, por decirlo de algún modo, y entrar así en contacto con bandas de indudable prestigio internacional con las que anteriormente, desde España, hubiera sido difícil codearse. Con los que mejor congeniaron fue con unos prometedores Deicide, que por entonces se encontraban en los mismos estudios mezclando su segundo disco, curiosamente titulado “Legion”. ¿Casualidad? Julian Ross asegura que Glenn Benton y los suyos pusieron ese nombre al álbum en honor al cuarteto catalán; otro detalle llamativo es que se puede ver a los miembros de Legion lucir orgullosos camisetas de Deicide tanto en las fotos de las sesiones de grabación como en las fotos promocionales de “Labyrinth Of Problems”. Pero no tan solo hicieron buenas migas con Deicide, sino también con Nocturnus y Malevolent Creation: de hecho, varios miembros de estos tres grupos colaboraron metiendo varios coros en el disco. Pero la lista no se queda aquí: su estancia en Florida les sirve para codearse con multitud de grupos y artistas como Obituary, Cancer, Heathen, Monstrosity, Matt Sorum (Guns ‘n Roses), Steve ‘Doc' Wacholz (de Savatage, quien se ofrece para buscarles algunas actuaciones en la zona), Max Cavalera (por entonces, alma mater de Sepultura), o un todavía desconocido Rob Flynn que acababa de abandonar a sus Vio-lence. Marc: “ Conocimos a mucha gente en Florida (…) y también fuimos a conciertos de grupos como Entombed, Morbid Angel, o Deicide. Con estos últimos tuvimos una relación estrecha, porque grababan en el estudio de al lado. Llegaban los tíos con una furgoneta negra, se metían en el estudio, y no salían para nada. Glenn Benton apareció un día con su hijo, que se llamaba Daemon, y se lo llevó a la sala de estudio a escuchar el nuevo disco de su papá. ¡El pobre chaval debería alucinar, amen de sufrir sordera prematura! En la fiesta de cumpleaños de Quimi, invitamos al grupo a un trozo de pastel, pero Glenn pasó: un tío oscuro como él no puede rebajarse a cantar el “Happy Birthday!” . Sobre esta última anécdota, Quimi recuerda: “ Recuerdo que Glenn (Benton) se paseaba por ahí con una cruz invertida grabada a fuego en la frente, jajaja. Era mi cumpleaños, y los chicos y la gente del estudio decidieron prepararme una fiesta sorpresa. Deicide, que grababan por entonces en el mismo estudio, fueron invitados a ella. Recuerdo que sorprendí a Glenn mirando fijamente a la tarta de cumpleaños y pronunciando unas palabras propias de un ritual satánico. Cuando se dio cuenta de que le estaba mirando, cesó sus manifestaciones diabólicas” .

Marc ilustra sus últimos días en Florida: “ Creo que fuimos el primer grupo español de Heavy en grabar en USA. Estoy bastante convencido de ello, porque, que yo sepa, a principios de los 90 ningún grupo había hecho eso… quizás Ángeles Del Infierno, pero no lo aseguraría. En todo caso, fue un pequeño gran honor para nosotros. Los de la revista Heavy Rock nos llamaron a Florida y nos dijeron que nos daban la portada si salíamos con tías en bikini. Les dijimos que se fuesen a paseo, que eso solo lo hacían grupos como Obús, así que nos quedamos sin portada (…) En el proceso de grabación nos visitaron nuestras novias una semanita, y no fue precisamente una de las mejores ideas. No entraré en detalles, pero fue un alivio que se marchasen: estábamos currando y las distracciones ajenas no son un buen aliado de la concentración. Una vez terminó la grabación, Jonathan, Quimi y Julián regresaron a Barcelona, y yo me quedé por ahí: lo que iba a ser un par de días terminó por alargándose un mes. Fue debido a que faltaba un pago por realizar y no nos daban el master hasta cobrar, cosa lógica. Cambié la fecha del billete de avión, y los demás se fueron. El mismo día que ellos se fueron, me pasaron dos cosas. En los Morrisound Studios apareció un grupo buenísimo de Death/Thrash, Demented Ted, con los cuales congenié al momento, y conocí a una chica, una tía cojonuda que era colega de Dave Mustaine y James Hetfield. Tanto ella como el grupo estuvieron viviendo en la casa que alquilamos para Legion. Yo estaba solo, y había sitio para todos, así que los invité y aceptaron gustosamente, pues se ahorrarían una buena pasta en hoteles. Yo les dejaba la casa, y ellos a cambio me pagaban las cervezas: así pues, me pase un mes a la espera a que llegase la pasta, de bar en bar, con Demented Ted y mi amiga yanqui, casi siempre borrachos. ¡Joder, no tenía nada más que hacer! Finalmente llegó el dinero… Me costó la hostia marcharme, pero el deber me reclamaba, así que muy a mi pesar levanté el vuelo” .

Legion habían pasado a codearse con la créme de la créme del Metal, experimentando un espectacular auge de su popularidad gracias, en parte, a su aparición en la televisión americana, una anécdota que el propio Jonathan relata del siguiente modo: Cuando estábamos allí, nos vinieron a grabar los del canal 10 de TV; nos vieron millones de personas. La verdad es que se portaron muy bien, y aunque yo estaba medio afónico y con perilla de cuatro días, creo que dimos una buena imagen ”.

Después de todo el trabajo invertido, llega la ansiada recompensa en el verano de 1992, cuando llega a las tiendas de discos “Labyrinth Of Problems” (‘Laberinto de Problemas'), un álbum cuyo título hacía referencia directa a todos los sinsabores y conflictos por los que había tenido que pasar el grupo. Todos los temas de “Labyrinth Of Problems” (nueve en total) habían sido grabados en inglés, excepto uno, “Nada Sin Fe”. Si “Lethal Liberty” fue el disco de la juventud, y “Mind Training” el de la consolidación, éste supone el de la madurez. En él hallamos a unos Legion más maduros, mucho más técnicos y complejos de lo que antes pudieran haberse mostrado. Sus riffs habían adquirido una nueva dimensión, al igual que los cambios de ritmo, mientras que la velocidad de sus composiciones se había aumentado levemente. Por su parte, el bajo tenía una mayor presencia en las nuevas canciones, no así en los anteriores trabajos.

En definitiva, el cuarteto no se conformó con volver a demostrar a sus seguidores lo que sabían hacer, y prefirieron ir más allá e introducir novedades en su sonido. Quimi: “ Sin duda, este nuevo disco tiene mucha más mala leche que “Mind Training (...) Es nuestro mejor disco (...) Con este LP, hemos conseguido realmente el sonido que queríamos. Es un LP competitivo, que lo ponen al lado de cualquier disco editado fuera y suena bien, no como los otros que tenían muy mal sonido. Ahora lo que hacemos puede gustar o no, pero por lo menos es un trabajo hecho a conciencia y con los medios adecuados” . P or su parte, Jonathan afirmaba sobre el nuevo disco: “ El estilo general de nuestras canciones no han cambiado drásticamente, pero algo sí. El sonido y enfoque de este álbum hace que todo lo grabado anteriormente parezcan habaneras (...) En la época en la que vivimos ya no hay fronteras musicales; es una época en la que se mezcla el Funk con el Thrash, el Thrash con el Heavy, el Heavy con el Rock'n Roll (...) La década de los 90 es un estado libre y autónomo en el que no hay ni etiquetas ni barreras. Cada uno hace el Rock como le da la gana . Julián Ross habla de la siguiente forma del disco, catorce años después de que fuera publicado: “Evidentemente, “Labyrinth Of Problems” no es un disco perfecto, pero ha marcado una época, tanto como concepto musical dentro del Thrash Metal como por su modernidad. Los anteriores trabajos de Legion eran más Heavys en su resolución, pero creo que con el tercer disco abrimos otra época, y estuvimos apunto de conseguir algo que nadie aún había logrado en este país” .

Sin duda, Legion habían conseguido un disco de primera linea, que se desmarcaba totalmente de lo que se estaba haciendo en España en aquellos días; Javimetal (Metalcircus): “ Descubrí a Legion algo tarde, en el ‘94; por entonces, un servidor estaba adentrándose de pleno en el mundo del Thrash y el Death Metal gracias al intercambio de cassetes en el instituto. Cuando “Lethal Liberty” y “Labyrinth Of Problems” cayeron en mis manos, en un viejo cassete Sony, mis pensamientos fueron evidentes: “¡Esto mola lo suyo!” (…) Resultaba fácil pensar que lo que aquella cinta contenía difícilmente podía ser una banda española. ¡Sonaba demasiado profesional y seria!” .

“Labyrinth Of Problems” estaba plagado de grandísimos temas, de soberbias piezas de artillería como la inicial “Beyond Betrayal”, que habla sobre terrorismo, al alegato antibelicista de “They Call Me War” (donde el mismo Jonathan toca la guitarra acústica), pasando por las brutales “A Matter Of Greed” o “Bag Full Of Meat”. No obstante, pese a ser un trabajo sin desperdicio alguno, merecen ser destacadas dos canciones.

La primera de ellas es la sorprendente versión que se marcan de “Dead On Arrival”, un clásico de la banda inglesa de Hardcore G.H.B.; en un principio estaba planeado versionear “Rebel Yell” de Billy Idol, pero finalmente, por cuestiones de permisos, no se pudo hacer. “Dead On Arribal” fue grabada en un principio con la intención de ser la cara B del single “Bag Full Of Meat”, pero viendo el fantástico resultado obtenido, decidieron que formara parte también del disco. Hay que destacar que, en este adrenalítico tema de menos de dos minutos, es Marc Pagés quien se encarga de la voz y guitarra solista. Jonathan: Con esta versión queríamos que la gente viera que somos abiertos de mente (…). El Hardcore también se ha abierto mucho y ya no es sólo una batería que va a saco; ya no es suficiente la velocidad. Incluso Nirvana tienen influencias del Hardcore .

La otra canción, la encargada de cerrar el álbum, es “Nada Sin Fe”: se trata de un tema enérgico, en cuya letra se refleja de forma más que evidente lo desencantada que se encontraba la banda por todo y cuanto les rodeaba: “No hay nada que hacer, no hay dinero, toca perder. En este mundo de traidores, todos viven sus ilusiones” .

Las letras de “Labyrinth Of Problems” suponen la cúspide del grupo en el aspecto lírico, apartándose de cualquier tópico. Esta vez, rehuyen de hablar de las drogas o la guerra, sino que nos encontramos unos Legion defendiendo letras profundas que abarcan desde el lado más oscuro del ser humano (“Beyond Betrayal”, “A Matter Of Greed”) a la desesperación (The Route To Madness, “This Can't Be Real”), el nihilismo (“Nothing”) o temáticas hasta ahora inéditas, como el canibalismo (“A Bag Full Of Meat”).

Otro dato curioso de “Labyrinth Of Problems”, y que merece la pena ser destacado, viene de mano del listado de agradecimientos que incluye el disco, en el que a parte de saludar a todas las bandas con las que convivieron en Florida, hacen lo mismo con bandas nacionales como puedan ser Ktulu, S.A. o Sangtraït.

Legion se encontraban en la cima; contaban con nombre y prestigio; habían conseguido salir de España para grabar un disco... y encima, en unos estudios con renombre; se habían codeado con los grandes de la escena y su “Labyrinth Of Problems” sonaba día sí y día también en el 98.8 Pure Rock de Tampa, por lo visto causando bastante sensación. ¿Qué más se podía pedir? Julián Ross: “ Los Legion de la segunda formación no éramos niños bonitos del Rock: éramos unos auténticos trabajadores del Rock. En ese tiempo no paramos de hacer bolos. No primaban ni las permanentes ni las posturitas que se llevaban entonces; nuestra actitud era auténtica, y nuestros directos, arrolladores. Éramos un grupo más cercano a su público, más accesible, mucho más cañero y original” . Marc respalda la opinión de su compañero: “ Julián y yo éramos músicos de calle, tíos de grupos de segunda fila ya curtidos en mil bolos. En definitiva, éramos currantes de la música. Eso ayudó a recuperar el factor de ‘autenticidad perdida' que Legion sufría en aquellos tiempos (...) Mucha gente les tenía manía a Legion, y se les tenía mucha envidia: les veian como los niños guapos del Thrash. La gente machacó mucho a Kisko (...) diciendo que sería más feliz en un grupo a lo Mötley Crüe que en uno como Metallica: bailaba a lo Janick Gers, sonreía demasiado, y estaba cachas. Los thrashers ponen cara de mala leche, agitan la melena, van de negro y nunca sonríen. Era cuestión de actitud, y cuando tienes 24 años, la actitud lo es todo. Los nuevos Legion eran eso: pura tralla, caña sin piedad, nada de sonrisas sobre el escenario, solo camisetas, tejanos rotos, y guitarras a toda hostia” .

 
 

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