1- INTRODUCCIÓN “En aquellos días se necesitaba una ruptura, una vía de escape, sobretodo para los más jóvenes, que veían como la caña de grupos como Barricada, Leize, Suaves o Barón Rojo se les quedaba corta” - Albert Balasch Aún sonando a proverbio barato, dicen que entre el olvido y la inmortalidad se abre una pequeña franja de luz en la que uno puede ser eterno e inmortal, pero a la vez estar condenado al más absoluto de los olvidos. Inmortalidad y tinieblas, gloria y olvido… Conceptos contrapuestos, sin duda, pero que desgraciadamente pueden ser compatibles. En el mundo de la música, sucede lo exactamente mismo: por muy brillante que pueda ser el legado de una banda, ésta no está exenta del riesgo de terminar siendo olvidada por una gran mayoría. Y sucede… incluso más veces de las que quisiéramos; de hecho, podríamos empezar a enumerar bandas de gran talento que, contra todo pronóstico, terminaron perdiéndose en los más profundos abismos. Pero, en lugar de eso, vamos a centrarnos en un caso más concreto como es el de Legion, considerados por todos aquellos que les siguen recordando (poquitos, eso sí), como una de las más grandes bandas metálicas que haya dado este país. Su historia, hasta el momento, había sido confusa, una auténtica maraña de enigmas y contradicciones; pero ahora, siendo merecidamente despojada de todo el polvo acumulado durante más de una década, cobra dimensiones fascinantes, e incluso bellas, ¿porqué no? La suya no es la simple historia de un grupo de chavales que, unidos por una misma ilusión, se dejan la piel en los escenarios cada noche: es la historia del ascenso y descenso de un sueño, de una ambición, que injustamente termina por hacerse añicos. El periodista y crítico musical, Joan Singla (Metal Hammer), los evoca de la siguiente forma: “Legion fueron, sin duda alguna, el mejor grupo de Thrash surgido en España. Tenían técnica, buenas composiciones, dos guitarristas con muy buen gusto tanto para las rítmicas como para los solos, y un frontman/bajista con una gran imagen y fuerza en directo. La primera vez que les vi en el escenario del KGB de Barcelona, me quedé sorprendido: estaban por delante de los demás grupos nacionales y, por tanto, más cerca de lo que se estaba cociendo en los EEUU” . Por su parte, Javimetal, de la web Metalcircus, señala: “Legion han sido y por siempre serán LA banda española de Thrash Metal por excelencia, muy por encima de todas aquellas de su misma quinta, generación o proximidad estilística”. Sin duda, la gran baza de Legion no tan solo residía en la altísima calidad que pudieran tener como grupo; más allá de eso, su forma de entender (y ejecutar) el Metal chocaba frontalmente con los patrones tradicionales que imperaban en aquellos momentos en el país. Albert Balasch (Metal4all): “ En aquellos días, Legion y Fuck Off se vendían como el futuro del Metal español, con todas las letras. La época del Heavy Clásico había pasado, y grupos como Barón Rojo o Ángeles Del Infierno empezaban a tener fama de ‘vendidos'; ya sabemos como funciona esto... A finales de los años 80, y a principios de los 90, el Thrash estaba pegando muy fuerte, y en España la gente había terminado algo cansada del Heavy Clásico y el Rock Urbano. Se necesitaba una ruptura, una vía de escape, sobretodo para los más jóvenes, que veían como la caña de grupos como Barricada, Leize, Suaves o Barón Rojo se les quedaba corta ”. Marcel·lí Ucero recuerda algo parecido: “ España era, en aquellos momentos, la primera mitad de los 80, el reino de Baron Rojo, Obús y Ángeles del Infierno; pero a medida que nos acercábamos a los 90, todos estos grupos fueron perdiendo popularidad y fue entonces cuando intentaron tomar relevo bandas con mayor fiereza como Fuck Off, Legion, Crom o los míticos Muro (...) En aquella época todos íbamos, quien más quien menos, con esas cintas de 90 minutos en las que cabia un LP en cada cara, y recuerdo que algún amiguete me hizo llegar material de todas esas bandas. Legion me llamó especialmente la atención por su rudeza y por lo bruto del álbum de debut (...) Tal vez sea esta una opinión muy personal pero creo que Legion, Fuck Off, Crom y Muro podrán presumir siempre de ser el estandarte del Thrash español... pero ese estandarte no fue comprendido por las discográficas, que no hicieron otra cosa que arruinar lo que en otro territorio hubiera supuesto un ascenso al estrellado, sin ninguna duda (...) Estas bandas marcaron un antes y un después en la historia del Heavy Metal nacional pero es posible, y tal vez sea una opinión muy personal, que el fracaso de sendas propuestas haya hecho que en España nunca se haya podido consolidar una auténtica banda de Thrash Metal. Si nos paramos a pensar, pocas son las bandas extremas que realmente han sido grandes en este país como lo fueron Legion o Fuck Off. Sin duda, hubo y hay buenos intentos, pero no dejan de ser bandas locales que no reciben ningun tipo de apoyo y que, en la mayoría de los casos, no consiguen salir de sus respectivas províncias”.
La respuesta a ese público ávido de nuevas experiencias llegaría a este país considerablemente tarde, entre 1987 y 1988, en unas fechas en las que grupos como Metallica, Slayer o Celtic Frost (por citar unos pocos ejemplos) habían dejado atrás su pasado underground y asumían ahora un nuevo rol de rockstars gracias tanto a sus abultadas ventas como a la popularidad que habían adquirido con el apoyo de público y prensa por igual. En definitiva, a España le costó engancharse al carro del Thrash, y lo hizo de forma tardía, mucho después de que otros paises lo hubieran hecho con anterioridad y de forma más o menos efectiva. Las primeras muestras de que algo había cambiado empezaron a materializarse hacia 1987, en un ámbito muy concreto: el corazón de la península Ibérica. Ahí es donde surgen Muro y los épicos Crom, quienes ese mismo año publicaron sus respectivos álbumes debut: “Acero Y Sangre” y “Steel For An Age”. Claro que, en ambos casos no podemos hablar de puro Thrash, sino más bien de Speed Metal, pero basta ponerlos como simples ejemplos de que la metamorfosis hacia un Heavy más rápido, duro y contundente acababa de empezar. No habrá que esperar mucho tiempo (tan solo un año) para que surja una primera hornada de grupos thrashers en nuestro país que, curiosamente, aparecieron en zonas alejadas a la Capital, como Barcelona (y alrededores) o el País Vasco. En el caso catalán, tenemos a Fuck Off y a Legion, dos grupos a los que tradicionalmente se ha atribuido el honor haber sido los pioneros del estilo en el país. Xavier Rulló (Catalunya Cultura / Cerdanyola Radio): “ Empezaron a practicar Thrash en el Estado Español cuando nadie apostaba por este estilo musical y, si bien consiguieron una consistente legión de seguidores, las ventas de sus discos nunca pasaron de anecdóticas". Marc Pagés, de Legion, da un poco de luz a los primeros días del Thrash: “Más que pioneros, tanto Legion como Fuck Off fueron los primeros en ser reconocidos a nivel estatal debido a que fueron los primeros en editar algo. En Barcelona había un montón de grupos thrashers tocando al mismo tiempo, y que tardaron un poco más en editar (o no) su música. Barcelona era la cuna del Thrash estatal, y en ella cohabitaban grupos como Doomsday, Mosh, 100 Slain, Áspid, Antropophobia, Mad Crowd,... y Legion y Fuck Off, claro. Todos estaban fabricando tremebundos riffs al mismo tiempo, sacando maquetas que se vendían en las tiendas de discos y enviándolas a las discográficas, a ver si alguna picaba. Estamos hablando de 1986, 1987, 1988... Por entonces, en Madrid no había nada (Hamlet eran una especie de mezcla chunga entre Skid Row y Ratt), mientras que en el País Vasco solo estaban los grandiosos Estigia, y se acabó. Había algún grupo en Valencia y alguno otro en Sevilla, pero en la prensa musical del momento (Full Metal, Metali.Ko, Metal Hammer, etc) los grupos más frecuentes eran los anteriormente mencionados. En Cataluña había hambre de caña: nunca hay que olvidar que en la primera visita de Metallica a España, en la gira del “Master Of Puppets”, metieron a 7.000 personas en el Palau dels Esports de Barcelona, mientras que en Madrid apenas 2.000 (...) Evidentemente, las cosas eran diferentes en Barcelona que en el centro”. Pasando de las costas mediterraneas a las del mar Cantábrico, en Euskadi (concretamente en Zarauz) surgió otro grupo que empieza a registrar sus primeras grabaciones en 1988: Estigia. Este legendario trío vasco se supo distinguir de sus contemporaneos por un sonido mucho más brutal y directo, que se inspiraba directamente del Thrash germano de Kreator o Destruction, a diferencia de Fuck Off y Legion, más influidos por lo que se hacía al otro lado del Atlántico. En todo caso, las primeras piedras habían sido colocadas hacia el ‘88, fecha que actúa como pistoletazo de salida para todo un estilo como es el Thrash Metal en un país falto de nuevas experiencias musicales, saciadas (en gran parte) por nuestros protagonistas: Legion. |
||