11- CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

“Me decidí a llamar a Julián al cabo de unas semanas, y le pregunté: “¿Porqué estás huyendo del barco?”, y él me contestó con estas palabras: “Por que este barco se está hundiendo desde hace tiempo” - Marc Pagés

Como dijera en su día cierto sabio, el sueño había muerto, y de esta forma tan extraña finalizaba la historia de una de las bandas metálicas más prometedoras que diera nunca este país. Legion entraron en una crisis que empezó a materializarse con el abandono del batería, Julián. Marc: “Personalmente para mí, empezó el declive de Legion en el aeropuerto de Lanzarote, en la gira del “Labyrinth Of Problems”. Fue la primera vez que hubo un enfrentamiento verbal entre el equipo técnico y los músicos. Las drogas habían empezado a mermar la maquinaria del grupo: Jonathan tenía un problema con ellas. Llegando a Lanzarote, habíamos tenido una movida relacionada con unas papelinas de cocaína, y empezó una discusión a gritos sobre quién debía pelas a quién, de la coca del otro... ¡Y todo esto con la policía al lado! La cosa se puso muy fea. Yo me puse demasiado serio, y le dije a nuestro chófer que se marchara a casa (...) Casi se nos echa la poli encima. Finalmente, los ánimos se calmaron, pero el daño estaba hecho. Quizás porque este estilo de vida es desordenada, y no te das cuenta de que no es la real. Volvimos a la Península después del periplo por las Canarias, pero había algo en el aire, como un mal rollo que se notaba alrededor. No se si era una especie de apagamiento general, tristeza i falta de ganas... Es como cuando sabes que ya no estás agusto con tu pareja, pero te da miedo admitirlo. Un día, sin más, Julián dejó de venir a ensayar. Ni nos llamó, ni nos dijo nada de nada. Me decidí a llamarle al cabo de unas semanas, y le pregunté: “¿Porqué estás huyendo del barco?”, y él me contestó con estas palabras: “Por que éste barco se está hundiendo desde hace tiempo”. Con esa respuesta, uno se hace una idea de cómo nos iban las cosas... y encima tenía razón” .

Como sustituto a Julián, entra un amigo del grupo: Carlos Biura, más conocido como Boliche. Se trata de una figura clásica dentro del mundillo del Hardcore en Barcelona y a nivel estatal al haber militado en grupos como Subterranean Kids o Tropel Nat, entre otros. Nada más llegar al grupo, en apenas cuatro o cinco días se aprende el repertorio de Legion, y el cuarteto marcha al sur de la Península para seguir con los conciertos. A pesar de la entrada de un sustituto de nivel considerable, las cosas seguian sin marchar en el grupo, y el siguiente en dejar el grupo fue Marc: “Yo ya era consciente de que mi final se aproximaba: la mala vida, el cansacio, la falta de un futuro claro... Un poco de todo fue apagando las luces. Un día, mientras íbamos a Cerdanyola, a finales de 1993, al cargar los amplis le dije a Jonathan que estaba harto de todo. Y ciertamente, Cerdanyola, fue el peor concierto de mi vida: estuve totalmente estático todo el bolo, y eso que en directo no solía parar. Algo iba muy, muy mal. Me acuerdo que Quimi, nada más terminar el concierto, me dijo con sarcasmo: “Anda, que te lo has pasado bien hoy, ¿eh?”. Fue un bolo triste, sin apenas gente, en un local oscuro y húmedo. Creo que al día siguiente, me fui del grupo (...) Habíamos llegado a preparar algún riff de cara a temas nuevos, pero nada nos parecía coherente. Perdí la ilusión y las ganas: era joven, y a pesar de ser anti-punk, tenía una actitud totalmente sexpistoliana. Todo me la sudaba” .

Legion vuelven a verse en el borde del abismo, pero a pesar de todo, Quimi y Jonathan, junto a Boliche, deciden seguir adelante pese a todo, como trío, y afrontar los conciertos que quedaban. Unos meses después, y sin previo aviso, llega el episodio más oscuro y enigmático en la historia de Legion; la banda comunica su decisión de disolverse, quedando cancelados numerosos conciertos que tenían previstos en Barcelona, Zaragoza, y Valladolid, entre otros. Un detalle curioso de este momento lo otorga Oscar Sancho: “ Cuando empezamos con Lujuria, uno de nuestros primeros conciertos importantes iba a ser como teloneros de Legion en Zaratán, en Valladolid. Nunca llegamos a hacerlo, por que coincidió con su separación. Igual estamos ante el último concierto que anunciaron...” .

El último concierto de Legion se produce en las Islas Canarias, en la sala Ruta 66 de La Laguna. La prensa canaria anunció la despedida del otrora cuarteto catalán con una frase corta y contundente: Legion morirá en Ruta 66 ” . Y así fue... El 24 de junio de 1994 Legion mueren en aquellos escenarios.

 
 

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