10- DÍAS DE SANGRE, SUDOR Y CARRETERA

“Si no estuviste allí, no lo puedes entender: había 400 personas en una sala en la que cabían la mitad. Todas ellas estaban poseídas. Nunca he visto nada semejante” Marc Pagés

Tras una serie de problemas con su discográfica, PDI, Legion empiezan en el verano del '92 la gira de presentación de “Labyrinth Of Problems”, que les llevará a recorrer toda España hasta la primavera de 1993. Julián Ross: Con ese disco bajo el brazo, recorrimos varias veces España entera, cada fin de semana; de viernes a domingo, cogíamos nuestros trastos y salíamos hacia cualquier punto de la geografía española . Marc: “ Legion teníamos un manager, Braulio Paz, mánager de grupos como Los Rebeldes, entre otros, que nos daba poco curro. Hacíamos conciertos grandes y bien organizados, pero muy pocos al fin y al cabo. Preferimos hacer tres bolos a 30.000 pesetas por noche que uno al mes por 60.000. Eso fue la causa del conflicto, que nos llevó a mantener largas discusiones con Braulio. Finalmente, lo enviamos a la mierda, y no se como, contactamos con Manolo de Monzón, un promotor muy conocido en el norte. Era un tío con greñas, un currante del Rock, un tío de calle que tenía un bareto heavy llamado One. Llegamos a un acuerdo con él, y a los dos días ya estábamos tocando como locos: cada fin de semana, hiciera el tiempo que hiciera, estuviera el lugar donde estuviera, fuera un local grande o uno pequeño. Ni me acuerdo de los kilometros que recorrimos, ni de los cientos de garitos, litros de cerveza y noches locas que pasamos. De Madrid a La Coruña , de Lanzarote a Donosti, de León a Elche... Ciudad tras ciudad, nosotros cuatro y otras dos personas más: un roaddie, Llorenç, y un técnico de sonido, Popper. Un día, podíamos estar delante de 10.000 personas, como en el Esparrago Rock, y al día siguiente tocar solo ante 90 en un minúsculo garito de Pontevedra. Así era nuestra vida: cuatro tíos greñudos, con miles de watios. Nada de sonrisas y colores. Sólo Marshalls a toda hostia, doble bombo, y gritos guturales. Éramos como cuatro rinocerontes enjaulados (...). Las revistas nos dejaban de cojones: éramos la puta hostia ”.

Alternando la gira con sus respectivas vidas laborales, cabe destacar que Marc y Jonathan (este segundo de forma esporádica) llevaban en aquellos momentos un programa de radio en el barrio barcelonés de Sants, junto a Joan Singla (Metal Hammer) y el bajista Pepe Bao (ex-Manzano, ex-Barón Rojo, hoy en O'Funkillo). Marc: “ En aquellos tiempos, mi labor periodística seguía ocasionalmente, y durante un tiempo hice ese programa en Ona Sants, que anteriormente había llevado el antiguo manager de Legion, Ricard Altadill, que me pasó el mando a mi. Jonathan vino alguna vez, pero no era habitual. A lo larga lo fui dejando, porque no era compatible con mis labores musicales. Lo cierto es que me aburrí... ¡No nos oía nadie!” .

La nueva gira de Legion estará plagada de momentos álgidos, como su primera visita a las Islas Canarias en 1992, o la V edición del festival andaluz Esparrago Rock, en agosto de 1993, donde compartieron escenario junto a Toy Dolls, Def Con Dos, La Polla Records , Canker o Pleasure Fuckers, para realizar un apoteósico concierto ante más de 10.000 almas. Estaba previsto que Legion abrieran los tres conciertos en Barcelona, Zaragoza y el País Vasco de los Death de Chuck Schuldiner, pero finalmente no pudo ser. Marc: “La gira del “Labyrinth Of Problems” fue intensa: empezamos a tocar cada fin de semana, dejándonos muchas anécdotas. Una de ellas fue yendo a Madrid, a un bolo en la sala Canciller: reventó una rueda de la furgoneta y... ¡casi nos matamos! ¡Fue un susto de muerte! Menos mal que no pasó nada, porque íbamos a 120 km/h , y la furgoneta ladeó salvajemente para terminar parándose en una cuneta. Cuando llegamos a Madrid, todavía llevábamos el susto encima. Por si fuera poco, nos echaron la bronca los de la sala por llegar tarde (...) En aquella gira, tocamos muchas veces con Beer Mosh como teloneros, especialmente por el País Vasco. Uno de los mejores conciertos de mi vida fue en la sala Munich, de Santurce. Si no estuviste allí, no lo puedes entender: había 400 personas en una sala en la que cabían la mitad. Todas ellas estaban poseídas. Nunca he visto nada semejante: era la entrega total del público y del grupo. Me acordaré toda la vida de aquella noche (...) Otro de los puntos álgidos de aquella gira fue la visita a las Islas Canarias. ¡Increible! Allá van pocos grupos, y la gente nos trató como mega-estrellas. Santa inocencia: pensaban que por salir en revistas, teníamos Ferraris y esas cosas. Fueron unos conciertos salvajes y brutales...” .

Pero de la misma forma, también hubo momentos amargos; especialmente agobiante es la situación que describe Victor Martínez recogido en la web Mylastwords: “ Recuerdo el concierto que dieron Legion, en enero de 1993, en un pueblo de la provincia de León llamado Santa María del Páramo. Fue en la gira de presentación de su tercer álbum (...) La sala era muy pequeña, pero estaba a reventar. Los teloneros eran Beer Mosh, por aquel entonces una ‘promesa' que solo tenía una maqueta cutre. Tocaron muy bien, Beer Mosh eran muy burros, pero cuando llegó el turno de Legion, los plomos de la sala ya no daban a basto, y comenzó a irse la luz continuamente. Cada dos o tres minutos, se les iba la luz, siempre pillándoles en algún tema. Paraban, esperaban, y cuando volvía la luz seguían esperando a ver que pasaba, y como la luz no se iba, decían: “Vamos, venga, a ver ahora”. Pero empezaban a tocar, y al minuto de la canción se iba de nuevo la luz. Así, una vez y otra, y otra. Yo estaba en primera fila. Vi al guitarra que sustituyó a Kisko, Marc Pagés, totalmente abatido, tirado por el suelo y casi llorando. Jonathan le pegaba tales ostias al micro que acojonaba. Quimi intentaba animar al público con versiones de Metallica y Slayer totalmente unplugged, mientras que el batería se escondía la cara entre las manos. Recuerdo oir decir a Jonathan que todo era una mierda, y que nos iban a resarcir por el mal concierto que habían hecho (que aún así, duró sobre una hora), y decirlo totalmente jodido” .

 
 

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